viernes 27 de febrero de 2009

Cómo relajarme



"En descanso y en reposo seréis salvos; en quietud y en confianza será vuestra fortaleza" Isaías 30:15

Para muchas personas relajarse significa “no hacer nada”. Pero ¿es esto cierto? En realidad el término “relajación” se refiere a la liberación de tensión o alargamiento de las fibras moleculares, pero también tiene una dimensión mental. A nivel psicológico la respuesta de relajación nos proporciona una sensación agradable y la ausencia de pensamientos estresantes o molestos.

A nivel fisiológico, la relajación afecta al sistema nervioso autónomo, al endocrino y a la musculatura esquelética. La relajación supondrá el predominio del sistema nervioso parasimpatico que, a su vez, tendrá un efecto directo sobre el sistema endocrino disminuyendo la secreción de hormonas que están relacionadas con las respuestas del organismo de lucha y huída.

Este es un tipo de relajación basada en la tensión y relajación secuencial de diversos grupos de músculos.

Edmund Jacobson descubrió que los pensamientos tenían conexión con los músculos, así que proponiendo una buena musculatura relajada, podría conducir a tener unos pensamientos serenos. ¿Cómo se puede conseguir? Provocando tensión para aumentar la consciencia de ésta y poder, después, liberarla.

Es mi intención en este artículo proporcionar al lector los pasos para conseguir una "buena relajación": te propongo que escogas una música suave, te sientes en tu sitio favorito de la casa y realices los siguientes ejercicios lentamente.

1º. Manos, antebrazos y bíceps

Apriete el puño derecho tan fuerte como pueda, note ña tensión en su puño, su mano y su antebrazo.
Relájese. note la relajaciòn en su mano y aprecie el contraste entre la tensión y la relajación.
Repetir con el puño izquierdo
Repetir con los dos puños a la vez
Doble el codo y tense el biceps, después relájelo y note la diferencia. Note las sensacioens de pesadez, calor, hormigueo en los brazos... es normal, relájese y dígase “Alejo la tensión... me siento calmado, descansado...relajo los músculos y los vuelvo a contraer varias veces.

2º. Cabeza cuello y hombros

Arrugue la frente todo lo que pueda, relájese y distiéndase, frunza el ceño y note la tensión, suéltelo y permita que la ceja recupere su forma.
Cierre los ojos y apriete los parpados tan fuerte como pueda.Relaje sus ojos hasta que estén suavemente cerrados.
Apriete la madíbula y relaje los labios, note la diferencia entre la tensión y la relajación.
apriete la lengua contra el paladar, relájese
frunza los labios en forma de o y relájelos, disfrute de la relajación de la frente, el cabello, los ojos, la mandíbula y la lengua.
Apriete la cabeza aprentando por la parte de la nuca y aprecie la tensiòn en el cuello.
Gírelo suavemente a la izquierda y luego a la derecha, note el cambio de la localización de la tensión.
Enderece la cabeza, déjala unos segundos mirando al frente
Presione la barbilla contra el pecho, sienta la tensión en la garganta y la tirantez de la parte posterior del cuello.
Relájese colocando la cabeza en posicion confortable, intensifique esa relajación.
Encoja los hombros hasta arriba tanto como pueda, encorvando la cabeza hacia abajo entre los hombros. Relájelos. déjelos caer y sienta la relajación propagándose por el cuello y los hombros.

Pecho, estómago y parte baja de la espalda

Aspire y llene completamente los pulmones de auire, manténgalos llenos de aire y note la tensión.
Expire dejando su pecho relajado y suelto, permitiendo que el aire silbe al salir.
Hágalo de nuevo y sienta como la tensión sale del cuerpo con la expiración.
Apriete el estómago y manténgalo así, note la tensión, relájese.
Coloque la mano sobre el estómago y aspire profundamente retirando la mano.
Mantenga el aire un momento, expire, sintiendo la relajación cuando el aire silba al salir.
Arquee la espalda sin hacer grane sfuerzo, mantenga el resto del cuerpo relajado, concéntrese en la tensión de la parte baja de su espalda.
Relájese tan profundamente como pueda.

Muslos, nalgas, pantorrillas y pies.

Apriete las nalgasy los muslos presionando los talones hacia dentro tanto como pueda. Relájese y note la diferencia.
Estire la punta de los pies para tensar las pantorrillas, observe la tensión, a continuación relájelas. Dirija la punta de los pies hacia la cara, poniendo la tensión en las espinillas.
Estudie la tensión, después relájeses.
Sienta lo pesadas y relajadas que están sus piernas.

Por último respira profundamente con el estómago, siente como tu cuerpo está relajado. ¡Perfecto momento para agradecer a Dios por todo lo que te da!

3 comentarios:

Anónimo dijo...

genial gracias!!!!

Susana Aída De Madariaga dijo...

De nada, ¡ójala te sirva!

Anónimo dijo...

ola e scuxado ks weno saer relajarse para poder dsdoblarse es posible llegar a tal punto?

Publicar un comentario en la entrada